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viernes, 28 de octubre de 2011

An American Crime

Espeluznante película, basada en hechos reales acontecidos en Indiana, Estados Unidos, en 1965. En el mes de julio las adolescentes Sylvia y Jenny Linkens, hijas de un matrimonio de feriantes que viajaban con frecuencia, fueron confiadas al cuidado temporal de Gertrude Baniszewski, una mujer divorciada, madre de seis hijos, que vivía en condiciones precarias. El acuerdo era enviar semanalmente un cheque de 20 dólares, que debía cubrir su manutención. En ese tiempo de ausencia paterna las chicas debían acudir a la escuela y a la iglesia baptista con normalidad, como habrían hecho de haber estado sus progenitores con ellas. Sin embargo, las chicas empezaron pronto a ser víctimas de malos tratos, especialmente Sylvia, que fue vejada y torturada reiteradamente no sólo por Gertrude, sino por sus hijos y por amigos de sus hijos, hasta extremos impensables. El film describe estos hechos, alternados con escenas del juicio que tuvo lugar a continuación.

Tommy O'Haver, que coescribe el guión con Irene Turner, da un giro de 180 grados con respecto a su anterior film, el edulcorado cuento de hadas Hechizada. Aquí entrega una historia durísima, y aunque hay un esfuerzo por evitar el regodeo en los pasajes desagradables y violentos, no dejamos de ser testigos de cigarrillos apagados en la piel de Sylvia, además de bofetones y patadas, más humillaciones sexuales de increíble brutalidad. Todo ello se sirve con una mirada de aire objetivo, un poco a lo Truman Capote con su novela de no-ficción "A sangre fría". Al inicio del film hay una admisión de que se han modificado circunstancias y detalles, pero se subraya que todo lo referente al juicio está tomado de las actas del mismo. A la hora de apuntar explicaciones a lo que ocurrió, se hace suavemente, pues domina la idea de que algunas cosas resultan imposibles de racionalizar. No obstante se pinta un cuadro, combinación de condiciones miserables más lo que muchos ven de negativo en la América profunda, cierta ignorancia y falta de educación, que habría desembocado en lo que podemos llamar con toda propiedad "corrupción de menores". Pues muchos ejecutores de las acciones terribles son chavales, instigados por su madre, o por el mal ejemplo de los otros. Además, con calculada ambigüedad, se impregna la historia de resonancias bíblicas, frases del pastor baptista sobre la paternidad divina o la necesidad de entrar por la puerta angosta, que parecen como retorcidas por una de sus receptoras, Gertrude, en lo que sería una mala comprensión de la fe y las Escrituras, una visión superficial que no entiende nada de la bondad divina, ni de su justicia y misericordia. El esfuerzo por dar rigor y distancia a la historia, no está reñido en esta ocasión con la humanización de los personajes. Ayuda, claro está, el reparto: Catherine Keener, como la mujer frustrada que descarga las penalidades de su triste vida y los disgustos que le dan sus vástagos en su invitada; y Ellen Page, esa actriz de aspecto aniñado a pesar de sus 21 años, que de torturadora en Hard Candy pasa aquí a ser torturada. Aunque la narración está bien llevada, hay una extraña pirueta casi al final, que busca sorprender, y más bien confunde al espectador.


Based on a true story that shocked the nation in 1965, the film recounts one of the most shocking crimes ever committed against a single victim. Sylvia and Jennie Fae Likens, the two daughters of traveling carnival workers are left for an extended stay at the Indianapolis (3850 E. New York St. is hardly suburban, nor was it in 1965, by any stretch of the imagination.) home of single mother Gertrude Baniszewski and her six children. Times are tough, and Gertrude's financial needs cause her to make this arrangement before realizing how the burden will push her unstable nature to a breaking point. What transpires in the next three months is both riveting and horrific, leaving one child dead and the rest scarred for life.

"O'Haver (...) articula a partir de las transcripciones del juicio real a Baniszewski, pero juega sucio en su clímax con una licencia que rompe el presunto rigor de su propuesta. Al final, la verdad de la película hay que buscarla en las intensas, incendiadas interpretaciones" 
(Jordi Costa: Diario El País)

"Encomiable y brutal el trabajo que realiza Catherine Keener (...) El trabajo global de O'Haver es metódico, preciso, realizado sin piedad (...) Todo es terrible y asfixiante en la película." 
(José Manuel Cuéllar: Diario ABC)

"Con la coartada de denunciar piedad hipócrita, pretende a toda costa conmover al público. (...) La narración es confusa (...) y los despistes oníricos son inaceptables asaltos a la credulidad del espectador." 
(Francisco Marinero: Diario El Mundo)

2008: Nominada al Globo de Oro: Actriz en una miniserie o película para TV (Keener)

Director: Tommy O'Haver
Intérpretes: Ellen Page, Catherine Keener, Hayley McFarland, Ari Graynor, Evan Peters, Bradley Whitford, James Franco
Guión: Tommy O'Haver, Irene Turner
Música: Alan Ari Lazar
Fotografía: Byron Shah
Año: 2007
País: EE.UU.
Duración: 92 min.
Género: Drama

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