sábado, 22 de enero de 2011

The Straight Story

Alvin Straight (Richard Farnsworth) tiene 73 años, es viudo, vive en Iowa con su hija discapacitada Rose (Sissy Spacek), padece un enfisema, tiene problemas de visión y de cadera y acaba de sufrir un brusco desfallecimiento. El médico le recrimina su mala alimentación y lo poco que cuida su salud. Cuando aún está convaleciente y necesita dos muletas para cualquier desplazamiento, recibe una llamada que alerta del grave estado de salud de Lyle (Harry Dean Stanton), su hermano mayor, con quien no se habla desde hace diez años. Al conocer la noticia, Alvin decide emprender un viaje en solitario hasta Wisconsin, donde vive Lyle, con el único medio de transporte que tiene a su alcance: una segadora.

Si alguien es tan estúpido como para pensar que la ancianidad es una etapa de la vida inútil, necesita ver este film. La historia de Alvin Straight, basada en hechos reales, es un canto a la tenacidad y sabiduría que uno puede lograr en la senectud, tras la experiencia de los años vividos. La odisea de un anciano del Medio Oeste, que recorre en una cortadora de césped los quinientos kilómetros que separan Laurens de Mt. Zion, con el propósito de reconciliarse con su hermano, podría parecer un argumento banal. David Lynch no lo ha visto así, hasta el punto de que, por primera vez, maneja guión ajeno, con elementos fordianos bien plasmados luego en imágenes.


Lynch dibuja bien los tipos humanos del film, en primer lugar a Alvin. Éste viaja en una cortadora por las limitaciones físicas de su edad. Y esa lentitud con que se mueve, se convierte en metáfora de las necesidades de una sociedad que corre demasiado y no se detiene a pensar. En su largo caminar, Alvin se topa con variopintos personajes, y en cada uno derrama la ciencia que tiene. Fotografía de Freddie Francis y música de Angelo Badalamenti ayudan a conjugar el tono casi-épico con el intimista. Participamos así en un viaje de aprendizaje donde, curiosamente, el que aprende no es el viajero, sino los que se encuentran con él.

Alvin Straight is a very old man with a quiet life in a small country town. When his brother gets seriously sick, he decides to put away their differences and visit him after many, many years. So, alone, he begins a long journey through hundreds of miles, just to see again his brother, even if it's the last thing he will ever do... Based on a real story.

"Un atajo directo al corazón" 
(Desson Howe: The Washington Post)

"Un regalo impagable a los espectadores y a la historia del cine" 
(Carlos Boyero: Diario El Mundo)

"Obra maestra. Profunda, conmovedora" 
(Ángel Fdez. Santos: Diario El País)

"Una película para la estantería de la historia" 
(E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

"Fordiana obra maestra" 
(E. Rodríguez Marchante: Cinemanía)

1999: Nominada al Oscar: Mejor actor (Richard Farnsworth)
1999: 2 nominaciones al Globo de Oro: Mejor actor, bso
1999: Nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes: David Lynch
1999: 2 premios de Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actor, fotografía

Hermosa muestra del mejor cine, a pesar de demorar en verla debido a lo anteriormente visto de Lynch ahora me arrepiento de no verla anteriormente. El Coleccionista

Dirección: David Lynch.
Intérpretes: Richard Farnsworth (Alvin Straight), Sissy Spacek (Rose), Jack Walsh (Apple), Harry Dean Stanton (Lyle), Joseph A. Carpenter (Bud).
Guión: John Roach y Mary Sweeney.
Fotografía: Freddie Francis.
Título Original: The straight story.
País: USA.
Año: 2000.
Duración: 111 min.

2 comentarios:

ethan dijo...

Atípica película de Lynch, que no es sinónimo de mala, ni mucho menos.
Saludos!

Frago dijo...

100% de acuerdo

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